Este web es un instructivo para aprender a resar el Rosario de la Divina Misericordia. y el Santo Rosario de la Virgen María.

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La corona de la Divina Misericordia.

Fue dado por Jesus a Santa Faustina para pedir misericorida y gracias a Jesus que nos ama con una misericordia infinita.

El Santo Rosario. veniam, Dado por la propia Virgen María a Santo Domingo desde 1214 desde entonces se consolido como una de las más grandes y famosas oraciones. Recomendada por Papas y Santos.

La corona de la Divina Misericordia.

Esta oración sirve para aplacar la ira de Dios. La rezarás por nueve días en tu rosario ordinario de la siguiente manera: al principio rezarás un Padre Nuestro, una Ave María y un Credo. Después rezarás en las cuentas grandes: "Padre Eterno yo te ofrezco el cuerpo, la sangre, el alma y la divinidad de Tu Amadísimo Hijo y Senor Nuestro Jesucristo para implorar el perdón de nuestros pecados y de los del mundo entero" En los granos pequenos: "Por Su dolorosa pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero". Al final rezarás tres veces: "Santo Dios, Santo Omnipotente, Santo Inmortal, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero"(474_476).

Es importante tener presente que esta oració se debe rezar a las tres de la tarde.

"A las tres de la tarde en punto, implora Mi misericordia, especialmente por los pecadores; y, aunque sea por un breve momento, sumérgete en Mi pasión, particularmente en Mi abandono al momento de la agonía. Esta es la hora de la gran misericordia para todo el mundo. Yo te permitiré entrar en Mi dolor mortal. En esta hora, Yo no rehusaré nada al alma que Me pida algo en virtud de Mi pasión. (1320)"

Pör qué es importante rezarla?

Porque con esta oración Dios dice que la humanidad de hoy en día no tiene paz porque ha vuelto su corazón a cosas mundanas y se ha olvidado de su amistad con Dios. Pues mediante esta oración se busca reestablecer eta amistad y que porfin la humanidad tenga paz y confianza en Dios.

La Novena de la Divina Misericordia.

Tiene Indulgencia Plenaria, establecida por Juan Pablo II para toda la Iglesia el segundo Domingo de Pascua, tal como pidió Jesús en el Diario de Santa Faustina.

Junto con la coronilla, cada día se rezan las siguientes oraciones:

PRIMER DÍA

Hoy tráeme a todo el género humano, especialmente a los pecadores y sumérgelos en el océano de Mi misericordia. De esta forma me consolarás de la honda pesadumbre en que me sume la pérdida de las almas.

Oración

Misericordiosísimo Jesús, cuya prerrogativa es tener compasión de nosotros y perdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que depositamos en Tu bondad infinita. Acógenos en la morada de Tu Piadosísimo Corazón y no permitas que salgamos jamás de el. Te lo pedimos por el amor que te une al Padre y al Espíritu Santo.

Padre Eterno, vuelve Tu compasiva mirada hacia todo el género humano y en especial hacia los pobres pecadores, todos unidos en el Piadosísimo Corazón de Jesús. Por los méritos de Su dolorosa Pasión, muéstranos Tu misericordia, para que alabemos la omnipotencia de Tu misericordia, por los siglos de los siglos. Amén.


SEGUNDO DÍA

Hoy tráeme las almas de los sacerdotes y religiosos y sumérgelas en Mi misericordia insondable. Fueron ellos los que me dieron fortaleza para soportar hasta el fin las amarguras de Mi Pasión. A través de ellos, como por canales, Mi misericordia fluye hasta los hombres.

Oración

Misericordiosísimo Jesús, de quien procede toda bondad, multiplica Tus gracias sobre las religiosas consagradas a Tu servicio, para que puedan hacer obras dignas de misericordia; y que todos aquellos que las vean, glorifiquen al Padre de Misericordia que está en el cielo.

Padre Eterno, vuelve Tu mirada misericordiosa hacia el grupo elegido en Tu vina - hacia las almas de sacerdotes y religiosos -; dótalos con la fortaleza de Tus bendiciones. Por el amor del corazón de Tu Hijo, en el cual están unidos, impárteles Tu poder y Tu luz, para que guíen a otros en el camino de la salvación y con una sola voz canten alabanzas a tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.


TERCER DÍA

Hoy tráeme a todas las almas devotas y fieles y sumérgelas en el océano de Mi misericordia. Ellas me confortaron a lo largo del Vía Crucis. Fueron gota de consuelo en un océano de amargura.

Oración

Misericordiosísimo Jesús, del tesoro de Tu misericordia distribuye Tus gracias a raudales entre todos y cada uno de nosotros. Acógenos en el seno de Tu Compasivísimo Corazón y no permitas que salgamos nunca. Te imploramos esta gracia en virtud del más excelso de los amores; aquel con el que Tu corazón arde tan fervorosamente por el Padre Celestial.

Padre Eterno, vuelve Tu piadosa mirada hacia las almas fieles, pues que guardan el legado de Tu Hijo. Por los méritos y dolores de Su Pasión, concédeles Tu bendición y tenlos siempre bajo Tu tutela. Que nunca claudique su amor o pierdan el tesoro de nuestra santa fe, sino que, con todo el ejército de Angeles y Santos, glorifiquen tu infinita misericordia por los siglos de los siglos. Amén.


CUARTO DÍA

Hoy tráeme a los que no creen en mí1 y a los que todavía no me conocen. Pensaba en ellos durante las angustias de Mi Pasión, y su futuro fervor servía de consuelo a Mi corazón. Sumérgelos en el océano de Mi misericordia.

Oración

Piadosísimo Jesús, Tú que eres Luz del género humano, recibe en la morada de Tu corazón lleno de compasión, las almas de aquellos que todavía no creen en Ti, o que no te conocen. Que los rayos de Tu gracia los iluminen para que también, unidos a nosotros, ensalcen tu maravillosa misericordia; y no los dejes salir de la morada de Tu corazón desbordante de piedad.

Padre Eterno, vuelve Tu piadosa mirada a las almas de aquellos que no creen en Tu Hijo y las de aquellos que todavía no te conocen pero anidan en el Compasivo Corazón de Jesús. Aproxímalos a la luz del Evangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte. Concédeles que también ellos ensalcen la generosidad de Tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.


QUINTO DÍA

Hoy tráeme las almas de nuestros hermanos separados2 y sumérgelas en el océano de Mi misericordia. Durante las angustias de Mi Pasión desgarraron Mi Cuerpo y Mi Corazón, es decir, mi Iglesia. A medida que se reincorporan a ella, Mis heridas cicatrizan y de esta forma sirven de bálsamo a Mi Pasión.

Oración

Misericordiosísimo Jesús, que eres la Bondad misma, no niegues la luz a aquellos que Te buscan. Recibe en el seno de tu corazón desbordante de piedad las almas de nuestros hermanos separados. Encamínalos, con la ayuda de Tu luz, a la unidad de la Iglesia y no los dejes marchar del cobijo de Tu Compasivo Corazón, todo amor; haz que también ellos lleguen a glorificar la generosidad de Tu misericordia.

Padre Eterno, vuelve tu piadosa mirada hacia las almas de nuestros hermanos separados, especialmente hacia las almas de aquellos que han malgastado Tus bendiciones y abusado de Tus gracias, manteniéndose obstinadamente en el error. También a ellos da cobijo el Corazón misericordiosísimo de Jesús; no mires sus errores, sino el amor de Tu Hijo y los dolores de la Pasión que sufrió y que aceptó por su bien. Haz que glorifiquen Tu gran misericordia por los siglos de los siglos. Amén.


SEXTO DÍA

Hoy tráeme las almas mansas y humildes y las almas de los ninos pequenos y sumérgelas en Mi misericordia. Son éstas las más parecidas a Mi corazón. Me proporcionaron fortaleza durante Mi amarga agonía, puesto que las veía como Angeles terrestres, velando junto a Mis altares. Derramo sobre ellas gracias torrenciales, porque sólo el alma humilde es capaz de recibir Mi gracia. Distingo a las almas humildes con Mi confianza.

Oración

Misericordiosísimo Jesús, que dijiste: Aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón. Acoge en el seno de Tu corazón desbordante de piedad a todas las almas mansas y humildes y las de los ninos pequenos. Estas almas son la delicia de las regiones celestiales y las preferidas del Padre Eterno, pues se recrea en ellas muy particularmente. Son como un ramillete de florecillas que despidieran su perfume ante el trono de Dios. El mismo Dios se embriaga con su fragancia. Ellas encuentran abrigo perenne en Tu Piadosísimo Corazón, Oh Jesús, y entonan, incesantemente himnos de amor y gloria.

Padre Eterno, vuelve Tu mirada llena de misericordia hacia estas almas mansas, hacia estas almas humildes y hacia los ninos pequenos acurrucados en el seno del corazón desbordante de piedad de Jesús. Estas almas se asemejan más a Tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra hasta alcanzar Tu Trono, Senor. Padre de misericordia y bondad suma, Te suplico, por el amor que Te inspiran estas almas y el gozo que Te proporcionan: Bendice a todo el género humano, para que todas las almas a la par entonen las alabanzas que a Tu misericordia se deben por los siglos de los siglos. Amén.


SÉPTIMO DÍA

Hoy tráeme las almas que veneran y glorifican especialmente Mi misericordia3 y sumérgelas en Mi misericordia. Ellas sintieron los sufrimientos de Mi Pasión y penetraron en Mi espíritu más profundamente que ninguna otra. Son vivo reflejo de Mi piadoso corazón, y resplandecerán con esplendor especial en la vida futura. Ninguna de ellas sufrirá el tormento del fuego eterno, porque las defenderé con particular empeno a la hora de la muerte.

Oración

Misericordiosísimo Jesús, cuyo Tu corazón es el amor mismo, recibe en el seno de Tu corazón piadosísimo las almas de aquellos que de una manera especial alaban y honran la grandeza de Tu misericordia. Son poderosas con el poder de Dios mismo. En medio de las dificultades y aflicciones siguen adelante, confiadas en Tu misericordia; y unidas a Ti, Oh Jesús, portan sobre sus hombros a todo el género humano; por ello no serán juzgadas con severidad, sino que Tu misericordia las acogerá cuando llegue el momento de partir de esta vida.

Padre Eterno, vuelve Tu mirada sobre las almas que alaban y honran Tu Atributo Supremo, Tu misericordia infinita, guarecidas en el Piadosísimo Corazón de Jesús. Estas almas viven el Evangelio con sus manos rebosantes de obras de misericordia y su corazón, desbordante de alegría, entona cánticos de alabanza a Ti, Altísimo Senor, exaltando tu misericordia. Te lo suplico Senor: Muéstrales Tu misericordia, de acuerdo con la esperanza y confianza en Ti depositada. Que se cumpla en ellos la promesa hecha por Jesús, al expresarles que durante su vida, pero sobre todo a la hora de la muerte, aquellas almas que veneraron Su infinita misericordia, serían asistidas por El, pues ellas son su gloria. Amén.


OCTAVO DIA

Hoy tráeme las almas que están detenidas en el purgatorio y sumérgelas en las profundidades de Mi misericordia. Que Mi Sangre, cayendo a chorros, apacigüe las llamas en que se abrasan. Todas estas almas me son muy queridas. Ellas pagan el castigo que se debe a Mi justicia. En tu poder está socorrerlas. Saca todas las indulgencias del tesoro de Mi Iglesia y ofrécelas por ellas. Oh, si supieras qué tormentos padecen, ofrecerías continuamente por ellas las limosnas del espíritu y saldarías las deudas que tienen con Mi justicia.

Oración

Misericordiosísimo Jesús, que exclamaste !misericordia! introduzco ahora en el seno de tu corazón desbordante de misericordia, las almas del purgatorio, almas que tanto aprecias pero que, no obstante,. han de pagar su culpa. Que el manantial de Sangre y Agua que brotó de Tu corazón apague las llamas purificadoras para que, también allí, el poder de Tu misericordia sea glorificado.

Padre Eterno, mira con ojos misericordiosos a estas almas que padecen en el purgatorio y que Jesús acoge en Su corazón, desbordante de piedad. Te suplico, por la dolorosa Pasión que sufrió Tu Hijo, y por toda la amargura que anegó Su sagradísima alma: Muéstrate misericordioso con las almas que se hallan bajo Tu justiciera mirada. No los mires de otro modo, sino sólo a través de las heridas de Jesús, Tu Hijo bien amado; porque creemos firmemente que Tu bondad y compasión son infinitas. Amén.


NOVENO DIA

Hoy tráeme las almas tibias4 y sumérgelas en las profundidades de Mi misericordia. Ellas fueron las que más laceraron, Mi corazón. Por su indiferencia Mi alma padeció un terrible hastío en el Huerto de los Olivos. Ellas me hicieron gritar: "Padre, si quieres, aparta de Mi este cáliz". La última esperanza de salvación para ellas estriba en apelar a Mi misericordia.

Oración

Piadosísimo Jesús, que eres la piedad misma, traigo hoy al seno de Tu Compasivo Corazón a las almas enfermas de tibieza. Que el puro amor que Te inflama encienda en ellas de nuevo la llama de Tu amor, y no vuelva el peso muerto de su indiferencia a abrumarte con su carga. Oh Jesús, todo compasión, ejerce la omnipotencia de Tu Misericordia, y atráelas a Ti, que eres llama de amor viva y haz que ardan con santo fervor, porque Tú todo lo puedes.

Padre Eterno, mira con ojos misericordiosos a estas almas que a pesar de todo, Jesús cobija en el seno de Su corazón lleno de piedad. Padre de Misericordia, te ruego, por los sufrimientos que Tu hijo padeció, y por Sus tres largas horas de agonía en la Cruz: que ellas también glorifiquen el mar sin fondo de Tu misericordia. Amén.

Forma de Resar el Santo Rosario

El Rosario es una oración muy poderosa que ayuda a estar en comunión con Dios mediante la intervención de la Virgen María. Hay muchas bendiciones que se otorgan a las personas que resan con devoción el Santo Rosario de ello pueden dar fe las personas que tengan costumbre de Rezarlo. El Rosario se debe rezar todos los días de preferencia a la misma hora y en compañia de la familia. La oración se basa en una interacción entre un director de oración y los acompañantes que serían las demás personas que se encuentran en el rezo.

El rosario Consta de varios elementos que se describen detalladamente a continuación

-La Introducion:

Esta se compone de las siguentes oraciones:( Se reza en Conjunto todos los integrantes del grupo denben decir las oraciones completas).

  1. Acto de Persignarse( En el nombre del Padre, Del Hijo y del Espiritu Santo).
  2. Contricción: Yo confeso ante Dios todopoderoso y ante vosotros, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión; por mi culpa , por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los Ángeles, a los Santos y a vosotros, hermanos, que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Senor.
  3. Credo: Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Senor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y a muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Senor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica, y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

-Mediación de los santos misterios

Estos deben meditarse cada cual el día que corresponde segun está programado. Se puede acompañar de la lectura de la biblia que esta junto al misterio para hacer la meditación más enriquecedora. Luego de la mención del misterio se reza un padre nuestro y 10 ave marías. en la foma como se demuestra como se detalla:

a)Padre Nuestro:

Director de Oracion Dice:

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.

Los demás responden:

Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.

B) Ave Maria

Director de Oracion Dice:

Dios te Salve María, llena eres de gracia,

El Señor está contigo bendita eres entre todas las mujeres

y bendito es el fruto de tu vientre Jesus.

Los demás responden:

Santa María, Madre de Dios,

ruega por nosotros los pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte, Amen.

C)Los Misterios

Gozosos: Se rezan los Lunes y sábado. Son los Siguentes:

1. La Anunciación del Ángel a María (Lucas 1, 38)
2. La visitación de la Virgen María a Santa Isabel (Lucas 1, 45)
3. El nacimiento de Jesús (Lucas 2, 6-7)
4. La presentación en el Templo (Lucas 2, 22)
5. El Nino Jesús hallado en el Templo (Lucas 2, 49)

Luminosos: Se rezan los Jueves Son los Siguentes:

1. El bautismo de Jesús en el río Jordán (Mateo 13, 13-17)
2. Las bodas de Caná (Juan 2, 1-12)
3. El anuncio del Reino de Dios (Marcos 2, 3-13)
4. La Transfiguración de Jesús (Lucas 9, 28-36)
5. La institución de la Eucaristía (Mateo 26, 26-30)

Dolorosos: Se rezan los Martes y viernes. Son los Siguentes:

1. La agonía de Jesús en el Huerto de Getsemaní (Mateo 26, 39)
2. La flagelación del Senor (Juan 19, 1)
3. La coronación de espinas (Juan 19, 2)
4. Jesús con la cruz a cuestas (Juan 19, 17)
5. La crucifixión y muerte de Jesús (Juan 19, 18-30)

Gloriosos:: Se rezan los Miércoles y domingo. Son los Siguentes:

1. La resurrección de Jesús (Lucas 24, 5)
2. La Ascensión de Jesús al cielo (Hechos 1, 11)
3. La venida del Espíritu Santo, Pentecostés (Juan 14, 16)
4. La Asunción de la Virgen María (Lucas 1, 48-49)
5. La coronación de María Santísima como Reina de los Cielos (Apocalipsis 12,1)

Luego se resa Un padre nuestro más y las siguientes Tres Salves:

Dios te salve María, Hija de Dios Padre, llena eres de gracia, El Señor esta contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito sea el fruto de tu vientre Jesus.

Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte amén.

Dios te salve María, Madre de Dios Hijo, llena eres de gracia, El Señor esta contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito sea el fruto de tu vientre Jesus.

Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte amén.

Dios te salve María, esposa de Dios, templo del Espiritu Santo, llena eres de gracia, El Señor esta contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito sea el fruto de tu vientre Jesus.

Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte amén.

-Las letanías: El Director de oración, dice la voz1 y los acompañantes responden la voz2

Voz1: Senor, ten piedad,

Voz2: Ten piedad de nosotros.
Voz1: Cristo, ten piedad

Voz2: Ten piedad de nosotros.
Voz1: Senor, ten piedad.

Voz2: Ten piedad de nosotros.
Voz1: Cristo, óyenos.

Voz2: Cristo, óyenos.
Voz1: Cristo, escúchanos.

Voz2: Cristo, escúchanos.

Voz1: Dios, Padre celestial,
Voz2: ten piedad de nosotros.

Voz1 :Dios, Hijo, Redentor del mundo,

Voz2: ten piedad de nosotros.
Voz1 Dios, Espíritu Santo,

Voz2: ten piedad de nosotros.
Voz1:Santísima Trinidad, un solo Dios,

Voz2: ten piedad de nosotros.

Voz1: Santa María,

Voz2: ruega por nosotros.
Voz1: Santa Madre de Dios,

Voz2: ruega por nosotros.
Voz1: Santa Virgen de las Vírgenes,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Madre de Cristo,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Madre de la Iglesia,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Madre de la divina gracia,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Madre purísima,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Madre castísima,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Madre siempre virgen,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Madre inmaculada,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Madre amable,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Madre admirable,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Madre del buen consejo,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Madre del Creador,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Madre del Salvador,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Madre de misericordia,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Virgen prudentísima,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Virgen digna de veneración,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Virgen digna de alabanza,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Virgen poderosa,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Virgen clemente,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Virgen fiel,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Espejo de justicia,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Trono de la sabiduría,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Causa de nuestra alegría,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Vaso espiritual,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Vaso digno de honor,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Vaso de insigne devoción,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Rosa mística,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Torre de David,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Torre de marfil,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Casa de oro,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Arca de la Alianza,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Puerta del cielo,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Estrella de la manana,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Salud de los enfermos,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Refugio de los pecadores,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Consoladora de los afligidos,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Auxilio de los cristianos,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Reina de los Ángeles,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Reina de los Patriarcas,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Reina de los Profetas,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Reina de los Apóstoles,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Reina de los Mártires,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Reina de los Confesores,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Reina de las Vírgenes,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Reina de todos los Santos,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Reina concebida sin pecado original,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Reina asunta a los Cielos,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Reina del Santísimo Rosario,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Reina de la familia,

Voz2: ruega por nosotros
Voz1: Reina de la paz.

Voz2: ruega por nosotros

Voz1: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Voz2: perdónanos, Senor.

Voz2:Voz1: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Voz2: escúchanos, Senor.

Voz1: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Voz2: ten misericordia de nosotros.

Voz1: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Todos : Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

ORACIÓN.
Te rogamos nos concedas,
Senor Dios nuestro,
gozar de continua salud de alma y cuerpo,
y por la gloriosa intercesión
de la bienaventurada siempre Virgen María,
vernos libres de las tristezas de la vida presente
y disfrutar de las alegrías eternas.
Por Cristo nuestro Senor.
Amén.

-Llas oraciónes de petición luego se termina con la señal de la santa cruz.

Estas son propias de cada familia que reza o grupo que hace la horación. Se hacen las peticiones pesonales, familiares o cualquier otra y luego se persigna para terminar la oración.

Ejemplo de Rosario

Acto de Persignarse

Contricción

Credo


Misterios: [Se menciona el que coresponde Gozosos, Luminosos, Dolorosos o Gloriosos.]

Primer Misterio:....

Padre Nuestro....

Dioste salve maria...(10 veces)

Segudo Misterio:....

Padre Nuestro....

Dioste salve maria...(10 veces)


Tercer Misterio:....

Padre Nuestro....

Dioste salve maria...(10 veces)

Cuarto Misterio:....

Padre Nuestro....

Dioste salve maria...(10 veces)

Quinto Misterio:....

Padre Nuestro....

Dioste salve María...(10 veces)

Padre nuestro...

Dios te salve María, hija de Dios...

Dios te salve María, Madre de Dios...

Dios te salve María, Esposa de Dios...

Letanías

Oracion

Oraciones finales

Persignarse.

Enlaces